Escenario 0-1: La perdición del bergante. Prólogo


Se suponía que iba a ser una tarea fácil: escoltar a un grupo de ganaderos a Punta Arena y protegerlos de lobos, goblins merodeadores y algún ogro ocasional. No contabais con que una banda organizada de Sczarni, conocidos ladrones nómadas, pudieran emboscar la caravana mientras patrullabais el perímetro. Dicha patrulla es interrumpida por fuertes explosiones provenientes del campamento principal. Volviendo rápidamente, una densa nube de humo verde estalla a vuestro alrededor. Los vapores nocivos os dejan sin aliento, caéis de rodillas y el mundo se oscurece...

Afortunadamente os encontrais en la zona exterior de la nube, por lo que os recuperáis con rapidez. Permanecéis tumbados unos segundos mientras evaluáis la situación. “A Jubrayl Vhiski le gustará este ganado”, gruñe un hombre rudo de aspecto desaliñado mientras se inclina para rajar la garganta de un ganadero inconsciente. “No son tan dóciles como el último lote”.

Al incorporaros veis que otros guardias también se están recobrando. Son aventureros como vosotros y en pocos instantes parecen listos para la acción. Os miráis y asentís en silencio; sabéis lo que hay que hacer. Juntos, ponéis fin a la vida del miserable bandido.

Seguís el rastro de los bandidos supervivientes hasta la entrada de Punta Arena. “¡Eh, vosotros! Me llamo Ven Vinder. Parecéis hábiles y bien equipados. No recibimos suministros desde hace semanas. Ese miserable de Jubrayl Vhisky y sus matones asaltan a la gente honesta en las mismísimas calles. ¡Y nuestro incompetente alguacil no parece hacer nada al respecto!”

Ahora os encontráis peinando Punta Arena, en busca del cuartel general del líder de los bandidos, Jubrayl Vhisky. Te acompañan los otros aventureros, unidos a ti por el deseo de venganza.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Senda de Aventuras: El auge de los Señores de las Runas