“Detuvisteis a Jubrayl y
ahora me derrotáis a mí. Punta Arena está a salvo… ¡Ja! Un veneno fluye por las
venas de esta ciudad mucho antes de que yo destilase una sola poción. No voy a
dejar que el juez Brezohierro me sentencie a muerte.”, bufa Cochinilla. Estalla una
botella de vidrio contra el suelo y al momento queda envuelto por una nube de
vapores amarillos. Conteniendo la respiración os metéis en la neblina y le arrastráis
a salvo fuera de ella.
“No es por mi culpa”, tose Cochinilla. “La Madre… ¡viene! Debe estar preparada… para sus hijos”.
Cochinilla empieza a convulsionar en vuestros brazos. Las sacudidas se hacen
más fuertes y una espuma blanca brota de las comisuras de sus labios. Tras un
último estertor, muere. No obtendréis nada más de Aliver “Cochinilla” Podiker.
No hay comentarios:
Publicar un comentario